Sonia Martín Quijada

Grupo del Pastoral de Juventud y concejala de cultura de Cuéllar (Segovia)


Esta aventura empieza por casualidad. Cuando un compañero me dice que vaya con él a ver el musical 33 en concierto a Madrid, a lo que acepto sin saber muy con lo que iba a encontrarme. Bien es cierto que había oído hablar de Toño Casado y que la mayoría de las canciones de nuestro coro joven de la Parroquia de Cuéllar son suyas. Pero un musical sobre la vida de Jesús parecen ya palabras mayores…

Y así fue como conocí a 33 el musical.

Estuvimos en primera fila, y desde el minuto uno me cautivó. Yo veía lo que él había conseguido de una forma sencilla y simple y la forma de transmitir la vida de Jesús. Me enamoró. Solo pensaba en nuestros jóvenes; por qué no intentar hacer eso mismo en playback con ellos.  Ese primer musical de 33 me cambió la imagen que tenia de miedo de defender la fe ante el mundo, me hizo ver que en la sociedad que estamos sigue Jesús, y que la vida ha cambiado pero la historia es la misma y hay que seguir contándola.

[pullquote type=”left”]PARA NOSOTROS Y PARA LOS CHAVALES HA SIDO UNA EXPERIENCIA QUE FORMARÁ SIEMPRE PARTE DE NUESTRA VIDA[/pullquote]

Volví a Cuéllar con muchas imágenes en memoria fotográfica y con muchas ganas de llevar a cabo ese nuevo proyecto. A la vuelta de las vacaciones navideñas los tres que llevamos en Cuéllar la pastoral de juventud (Emilio sacerdote, Nuria, catequista y yo) decidimos proponérselo a los jóvenes.

Les pusimos un pequeño resumen que encontramos en internet y la sorpresa fue muy grata: como nuestros chavales de entre 12 y 16 años estaban dispuestos a interpretar en público la vida de Jesús. A partir de ahí fue todo empezar a trabajar;  primero  pedir permiso a Toño Casado, el cual nos puso todo tipo de facilidades y nos animó a hacerlo. Y ¡manos a la obra! Era una nueva catequesis para todos, conocer a cada uno de los personajes y ver quien tenía más facilidad para poder interpretarlo. Nadie teníamos experiencia en estos quehaceres, pero Dios ayuda y poco a poco vimos viendo resultados. No es fácil, pues hay que interpretar y hacer que la gente sienta lo que parece que estas cantando; hasta tres veces estuvimos a punto de tirar la toalla. Pero la insistencia y constancia de los chavales hizo que finalmente esta obra se pudiera estrenar. Nosotros le pusimos nuestro propio nombre: “JESÚS, LA HISTORIA DE UN HÉROE”, elegido en consenso por todo el grupo, una adaptación más breve y con textos del Evangelio para hilar la historia.

Y por fin estrenamos la obra. Fue en la iglesia de nuestro pueblo, sin grandes luces, pero en el mejor escenario para que nos diera seguridad, la Casa del Padre. Y el mejor público, una iglesia llena a rebosar, sin saber, como me pasó a mi aquella primera vez, que es lo que iban a encontrarse o ver, y con un mito en los musicales, Jesucristo Superstar. Y como colofón, ese día Toño Casado junto dos de los actores que muy gentilmente se acercaron a ver el trabajo realizado por nuestros jóvenes y a apoyarlos.

El resultado fue magnifico: la gente vio un Jesús joven, cercano, unos apóstoles como sus hijos, jóvenes, con sus miedos y sus dudas, pero con de ganas de luchar y defender sus ideales; una María dulce, cariñosa, madre y sufridora ante un crimen inexplicable. Y todo sin grandes escenarios, ni vestuarios, ni maquillajes; simplemente con la Música de 33 y las ganas de expresar al mundo lo que estos jóvenes llevan dentro. Aplausos, llantos, emociones, enhorabuenas, la gente les abrazada y les animaba a seguir y a repetirlo más veces.

Y así ha sido esta Semana Santa. Lo hemos vuelto a escenificar, introduciendo dos canciones nuevas, en un teatro con luces y buen audio, con público de toda la provincia de Segovia. Y ha vuelto a pasar: la gente ríe con el coro de los Apóstoles, escucha sigilosamente cuando llega el Juicio y llora y se emociona ante un Jesús en el Huerto o una María ante su hijo muerto.  Y así será en cada una de las actuaciones que tenemos por las parroquias. Porque vemos lo que tanto nos han contado y lo vemos cercano y real realizados por nuestros hijos, nuestros jóvenes.

Espero que en cada una de las parroquias en las que van a actuar sirva de ejemplo 33,  que nos abrió la puerta a los jóvenes y adolescentes abriendo su corazón al mundo con una fe pura y verdadera, una fe joven y con ganas de defenderla.

Para nosotros y para los chavales ha sido una experiencia que formará siempre parte de nuestra vida. Una catequesis de vida, una catequesis moderna, una catequesis que ha calado en lo más profundo de cada uno de los 22 componentes de nuestro grupo, de diferentes edades pero con un mismo fin: Jesús.

Gracias a Dios, por hacer que ese día de diciembre yo pudiera  ir a ver 33.  Solo le pido ahora que mucha gente pueda disfrutar del musical 33,  en los mejores teatros de España y si es posible del mundo entero, pues toca el corazón la forma con la que está diseñado,dirigido e interpretado. Démosle la oportunidad al mundo que vea esta historia.

Y gracias a Toño Casado, porque el don que Dios le ha dado sea compartido por los demás.

Aquí en Cuéllar esta esa otra pequeña Familia 33.,

Hasta Siempre


3 Replies to “Desde la experiencia pastoral”

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