Desde el mundo de la empresa (II)

Rafael Capitán

Director de Turismo y Peregrinaciones 2000 S.L. 


He sido una de las personas (aproximadamente 4.000) que ha tenido la suerte o, aún mejor, la bendición, de asistir a la presentación de 33 El Musical en concierto, de Toño Casado.

Como ha pasado tiempo desde aquellas representaciones, ya cesó el eco de las felicitaciones y de los parabienes, y he tenido ocasión de recoger el poso que aquel encuentro con 33 ha ido dejando en las personas que, desde mi empresa, fueron invitadas a asistir a aquella presentación.

Entre aquellas personas invitadas había creyentes y no creyentes, representantes de instituciones, directivos de empresas y amigos de toda condición, que fueron sorprendidos por una presentación artística (y con una excelente calidad) del mensaje evangélico y de la figura de Jesús, una figura atractiva, rompedora de esquemas, portadora de un mensaje universal de parte de Dios que, aunque muchos lo pretendan, no está caducado, ni silenciado, y 33 lo expresa de una forma plástica y muy bella.

DESDE LA OBERTURA TE ENCUENTRAS PEREGRINANDO A JERUSALÉN, AL ENCUENTRO DE JESÚS

En muchas ocasiones me han vuelto a preguntar aquellos invitados por la situación de 33: –“¿Cuándo se va a presentar en formato musical?, porque estoy deseando volver a verlo e invitar a otras personas”. Estoy convencido de que la obra, la magia de la música y el texto de Toño Casado los conquistó; el mensaje de Jesús de Nazaret continúa vigente: el amor es mandato que permanece vivo, que aún está por realizar, y que necesitan los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Estamos ante un Musical que puede sorprender porque es moderno, porque su música es atractiva para toda la familia, desde los pequeños hasta los abuelos, pasando por adolescentes, jóvenes, matrimonios… porque tiene una exquisita -a la vez que oportuna, tierna, simpática y hasta traviesa- fidelidad al mensaje del Nazareno, que se dirige a cualquier peregrino que está en camino hacia la Jerusalén celestial, y en ese camino estamos todos lo sepamos, o no lo sepamos. Desde la obertura, ya todos nos sentimos habitantes de  Jerusalén.

Santos y pecadores pueden sentarse juntos a disfrutar del mismo banquete que reconstituye y del abrazo que une y recompone. 33 es oportunidad para agrandar el corazón y ampliar los horizontes, porque invita a “nacer de nuevo”, a mirar la realidad y las personas con la mirada limpia del Hijo, que refleja la mirada perfecta de Dios en la que cabemos todos, preferentemente sus hijos que viven vidas en el cartón, los que cruzan fronteras huyendo de conflictos en busca de paz, los que padecen enfermedades innombrables y miran al cielo esperando la luz que ilumine sus cruces.

Algunos necesitaremos “caer de nuestro caballo”, de ideas preconcebidas, de inquinas, o de desconocimientos, y entonces tendremos ocasión de ver con algo más de claridad quién es Jesús.

No es un sueño lo que comento, sino una sencilla reflexión que parte de las experiencias que he ido recogiendo durante meses. Y aún siguen preguntándome al verme que cuándo y dónde se estrenará 33. Yo les digo que hay que tener paciencia, que Dios tendrá sus planes y su ritmo, y que si está de Dios… lo volveremos a disfrutar juntos.

Ya sea como medicina, o como terapia, como penitencia o como regalo, la repercusión que tendrá 33 puede sorprender a muchos, por su frescura, por su bondad, por la originalidad, por la calidad y, especialmente, por un mensaje que siempre suena como nuevo, a estrenar: la única religión, el único mandato, el único camino… será el Amor. ¿Quién es capaz de ofrecer algo más original, intrigante, ilusionante y bello a los hombres y las mujeres de nuestro tiempo?.

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